Algo que ha puesto de manifiesto el confinamiento al que nos ha llevado el coronavirus, es la necesidad de disponer de una vivienda en condiciones, amplia y con acceso al exterior, ya que todas aquellas personas que pasaron la cuarentena en un piso o apartamento incómodo la situación se hizo todavía más cuesta arriba.

Además, el confinamiento puso de manifiesto las dificultades de la conciliación de la vida laboral y familiar, en un momento en el que se impuso el teletrabajo pero los niños seguían en casa.

Esta situación ha puesto en el punto de mira de los compradores viviendas fuera de las grandes áreas urbanas, en una búsqueda que les lleva a querer inmuebles más grandes y espaciosos y a ser posible con acceso exterior.

Mayor demanda de viviendas fuera de la ciudad

Mayor demanda de viviendas fuera de la ciudad
Mayor demanda de viviendas fuera de la ciudad

Durante el mes de julio se produjo un incremento del 20 % de la demanda y búsqueda de viviendas fuera de las tres grandes áreas urbanas de España, especialmente alrededor de las mismas: Barcelona, Madrid y Valencia.

Está claro que el comprador potencial está buscando una vivienda más cómoda y alejada del bullicio pensando en una mayor calidad de vida y en un posible y segundo confinamiento a corto o medio plazo. Por esa razón, se han revalorizado aquellas viviendas que disponen de acceso a zonas comunitarias y espacio libre y que permitan conciliar la vida laboral y familiar dentro de la propia vivienda.

El comprador o inquilino está especialmente interesado en el extrarradio de las grandes ciudades españolas, pensando en una mejor calidad de vida, pero no demasiado alejada de su ciudad de procedencia.

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Aumento de las mudanzas

Otro indicador que pone de manifiesto que la gente está abandonando las grandes ciudades es que durante las semanas posteriores al estado de alarma y confinamiento, cuando los ciudadanos volvieron a estar autorizados a salir al exterior, aumentaron de forma considerable las mudanzas y traslados. El tipo de usuario que se ha decidido a mudarse es el que dispone de una casa en el campo como segunda residencia, que ha podido implantar el teletrabajo y que por tanto huye de la ciudad buscando mayor confort y comodidad y mejor calidad de vida. 

Nuevas tendencias de búsqueda de inmuebles 

Nuevas tendencias de búsqueda de inmuebles
Nuevas tendencias de búsqueda de inmuebles

Según los análisis de varios portales inmobiliarios online, la búsqueda de viviendas filtradas porque tienen balcón o terraza ha aumentado un 80%, también por el hecho de que los inquilinos o compradores buscan viviendas que tengan buenos accesos y luminosidad. Estas tendencias llevan a pensar que es una buena idea invertir en inmuebles si es para mejorar sus accesos, luminosidad o distribución interior, tanto si quieren ser destinados al mercado del alquiler como a la venta. 

La demanda se va fuera de las ciudades 

Según la mayoría de portales inmobiliarios las demandas de los consumidores les empujan fuera de las grandes ciudades, ya que actualmente la persona que quiere comprar o alquilar una vivienda está interesado en que tenga jardín o terraza, o bien que se trate de una finca rústica,un  chalet o de una casa unifamiliar adosada, que normalmente dispone de jardín y espacio libre privado.

Por otro lado, se ha reducido el interés del consumidor por los pisos dentro de las grandes ciudades, cuyas búsquedas se han reducido aproximadamente un 15 %. 

Cambios en los criterios de decisión

El coronavirus ha cambiado el orden de los criterios de decisión para alquiler o compra para la mayoría de los consumidores. Normalmente los factores que se tenían en cuenta para decidirse por alquilar o comprar una vivienda eran el precio, y las características de la vivienda, pero actualmente la ubicación ha pasado a un segundo plano dando más importancia a factores concretos y características de la vivienda. Una de las barreras que ha jugado en contra de la ubicación como factor principal para escoger una vivienda ha sido el hecho de la implantación a marchas forzadas del teletrabajo, que para muchos consumidores y clientes potenciales interesados en un inmueble ha eliminado la barrera o el factor distancia.

Todos aquellos consumidores que durante el confinamiento pudieron teletrabajar y que con toda seguridad van a seguir haciéndolo en el futuro, están saliendo de las grandes urbes y ciudades hacia zonas más tranquilas.

El confinamiento en casa durante el coronavirus ha puesto de manifiesto que es necesario el diseño de viviendas con más espacio y con una mejor división de dichos espacios, sobre todo para hacer hueco al trabajo desde casa.