mi casa sale a subasta que puedo hacer

Mi casa sale a subasta: ¿qué puedo hacer para pararla?

En caso de que se haya iniciado un procedimiento de embargo sobre tu vivienda, es posible que te preguntes: “si mi casa sale a subasta, ¿qué puedo hacer para pararla?”. Y es que tienes varias opciones que incluyen el pago de la deuda, la renegociación de las condiciones, la dación en pago o incluso la venta de tu piso con cargas de forma rápida con una empresa especializada.

Para que conozcas al detalle todas estas opciones y tengas claro cómo funciona el proceso, en este post te contamos todo lo que necesitas saber sobre las subastas de viviendas, sus consecuencias y cómo evitarlas.

¿Qué es la subasta de una vivienda?

Antes de nada, vamos a aclarar qué es una subasta de vivienda. Se trata de un proceso legal mediante el que un inmueble se pone a la venta de forma forzosa cuando su propietario no puede hacer frente a una deuda, normalmente vinculada a un préstamo hipotecario. Cuando esto ocurre, la entidad acreedora inicia un procedimiento para recuperar el dinero pendiente, lo que puede acabar con la pérdida de la propiedad.

Este proceso suele formar parte de una ejecución judicial o administrativa, por la que la vivienda se saca a subasta pública para que terceros presenten ofertas y, finalmente, se vende a quien haga la puja más alta. El importe obtenido se destina a saldar, total o parcialmente, la deuda existente. 

Desde el punto de vista del propietario de la vivienda, una subasta implica la pérdida de la misma y, en la mayoría de casos, atravesar una situación económica compleja. Sin embargo, debes saber que antes de llegar a este punto suelen darse diferentes opciones para regularizar la deuda o negociar con la entidad acreedora y evitar la subasta del inmueble.

 

como parar una subasta hipotecaria

¿Por qué motivos puede salir a subasta una casa?

Una vivienda puede salir a subasta por diferentes razones, aunque en la mayoría de los casos el proceso está relacionado con el impago de deudas. Así, las situaciones más habituales que pueden desencadenar una subasta son:

  • Impago de la hipoteca: se trata de la causa más frecuente, que ocurre cuando el propietario deja de pagar las cuotas del préstamo y la entidad financiera inicia un proceso de ejecución que termina con la subasta del inmueble, recuperando así la deuda pendiente.
  • Deudas con la Administración: las obligaciones económicas con organismos como Hacienda o la Seguridad Social también pueden derivar en un embargo. Si la deuda no se salda, la vivienda puede salir a subasta dentro de un procedimiento administrativo.
  • Impago de otras deudas: del mismo modo, los préstamos personales impagados o incluso deudas con proveedores también pueden desembocar en un embargo judicial que acabe con la subasta del inmueble.
  • Disolución de bienes o herencias: en algunos casos, cuando no hay acuerdo entre varios herederos o copropietarios, se puede recurrir a la subasta del inmueble para repartir su valor económico de forma equitativa.

¿Cómo saber si mi casa sale a subasta?

Si te estás preguntando: “¿cómo saber si mi casa está en subasta?”, lo cierto es que este proceso va precedido de una serie de notificaciones que te avisarán de que la situación puede llegar a producirse si no resuelves el impago.

En primer lugar, es habitual recibir varios avisos formales por parte de la entidad acreedora o el organismo correspondiente reclamando el pago de la deuda, por lo que conviene que estés atento a las comunicaciones con tu acreedor. En caso de que la situación no se regularice, normalmente recibirás otra notificación indicando la intención de tomar medidas legales.

Solo después de estos avisos, se iniciará el correspondiente proceso judicial o administrativo y el organismo en cuestión enviará una comunicación oficial informando del embargo y los siguientes pasos. Además, cuando la subasta ya está en marcha, en la mayoría de los casos se publica en el portal oficial de subastas del BOE, donde cualquier persona puede consultar los inmuebles en esta situación. Revisar periódicamente este portal puede ayudarte a confirmar si tu vivienda ha sido incluida.

En cualquier caso, lo más importante es prestar atención a las notificaciones certificadas, correos judiciales o comunicaciones de tu banco, ya que de no hacerlo puedes avanzar en el proceso de ejecución hipotecaria sin ser consciente de ello.

¿Pueden subastar mi casa sin que yo me entere?

Por norma general, no, dado que el proceso de subasta requiere que se notifique formalmente al propietario, ya sea por parte del banco, el juzgado o la administración. Estas comunicaciones suelen enviarse por correo certificado o mediante notificación electrónica, marcando los plazos para recurrir o regularizar la deuda. De hecho, si no lo hacen en el tiempo y forma legalmente establecidos, se puede anular una subasta judicial en base a ello, aunque solo si se demuestra que ha habido un perjuicio real.

Sin embargo, si no atiendes estos avisos o cambias de domicilio sin actualizar tus datos, podrías no recibir a tiempo la información, incrementando así el riesgo de que la subasta avance sin que tengas conocimiento de ello. Por eso, es fundamental mantener actualizados tus datos de contacto y atender siempre cualquier notificación relacionada con deudas o ejecuciones.

 

que pasa cuando un piso sale a subasta

¿Cómo evitar la subasta de tu vivienda habitual? Alternativas

Si tu casa se encuentra en riesgo de subasta debido a la acumulación de impagos, debes saber que tienes varias opciones para actuar y evitar que el proceso avance hasta desembocar en la pérdida del inmueble. A continuación, te explicamos cómo parar una subasta judicial a través de diferentes vías:

Pagar la deuda: enervación

La enervación es la forma más segura y efectiva de cancelar la subasta, dado que consiste en pagar la totalidad de la deuda pendiente antes de que esta se celebre. Hay que tener en cuenta que esta cantidad comprenderá el capital adeudado junto con los intereses de demora y los gastos generados por el procedimiento de ejecución.

Pagar la deuda dentro de los plazos indicados permite detener la subasta de forma inmediata y recuperar la vivienda, pero requiere disponer de los recursos necesarios, algo que no siempre es posible. Por eso, vamos a explorar otras vías alternativas.

Renegociar la deuda

Una primera alternativa puede ser renegociar el préstamo con el acreedor para conseguir unas condiciones más flexibles, como un plazo de amortización más largo, una reducción de la cuota mensual o una variación del tipo de interés. También puedes solicitar una quita hipotecaria al banco, es decir, pedirle que te condone parte de la deuda, siempre que acredites una situación económica vulnerable.

Sea cual sea la propuesta que hagas, es importante que presentes un plan de pagos realista y que demuestres voluntad y capacidad de cumplimiento. Así, será más fácil que el banco acepte las condiciones de refinanciación.

Pedir un préstamo privado

Otra posibilidad es recurrir a un préstamo que te proporcione la liquidez suficiente para enervar la deuda antes de que se ejecute la subasta. Aunque esta opción implica asumir otra obligación financiera, permite cubrir rápidamente la cantidad adeudada y ganar tiempo para reestructurar la situación económica.

No obstante, debes analizar cuidadosamente las condiciones y asegurarte de que los intereses y plazos del nuevo préstamo no empeoren tu situación a largo plazo. Los préstamos con garantía hipotecaria suelen ser una buena alternativa, dado que ofrecen buenas condiciones si se utiliza la vivienda como aval.

Plantear la dación en pago

También es posible solicitar una dación en pago, que consiste en entregar la casa al banco para saldar la deuda completamente y liberarte así de la obligación de seguir pagando. De esta forma, se evita la subasta y se cierra el conflicto de forma totalmente legal, pero perderás igualmente la vivienda.

Además, la dación en pago debe acordarse previamente con la entidad y no siempre está disponible, existiendo varios requisitos entre los que se encuentran estar en el umbral de exclusión, que no haya otras cargas sobre la vivienda o que el plan de reestructuración de la deuda sea inviable.

 

se puede parar una subasta de un piso

Vender la vivienda

Por otra parte, si quieres parar la subasta de tu vivienda pero no tienes los recursos para hacerlo, siempre puedes venderla de forma voluntaria por un precio más elevado que el que se obtendría en el proceso de ejecución. Con el dinero de la venta, puedes saldar la deuda pendiente y minimizar el impacto financiero.

De hecho, existen empresas especializadas en comprar pisos de forma rápida, como Compramos Tu Piso Ya, donde adquirimos tu vivienda y paralizamos la subasta en tan solo 7 días. Aunque el precio es inferior al de mercado, suele ser más alto que el que se obtendría a través de la subasta.

Solicitar la anulación

Si detectas algún defecto legal en el proceso, como notificaciones incorrectas, errores en los plazos o incumplimientos del procedimiento, es posible solicitar la anulación de la subasta ante el juzgado. Para ello, deberás presentar el correspondiente recurso y demostrar que la irregularidad en cuestión te ha perjudicado.

En caso de que el juez admita la demanda, el proceso puede detenerse temporal o definitivamente, permitiendo así ganar tiempo para renegociar la deuda o buscar otras alternativas de pago. Para comprobar si puedes aplicar esta solución, lo mejor es acudir a un abogado especializado que te asesore y se encargue de los aspectos legales.

¿Qué pasa si la subasta sigue adelante?

En caso de que la subasta no se paralice, se celebrará en el día y la hora fijados por el proceso. Por lo tanto, se abrirá un proceso de puja en el que cualquiera puede participar y el inmueble se venderá al mejor postor. Si quieres, puedes participar tú mismo en el proceso y tratar de pujar para evitar perder la vivienda.

A partir de este punto, tendrán lugar las siguientes fases:

  • Adjudicación de la vivienda: el inmueble será vendido a la persona que haga la puja más alta, dejando de pertenecer por tanto al propietario original.
  • Repartición del dinero: el capital obtenido se destina a saldar la deuda pendiente con la entidad acreedora, aunque en muchos casos no cubre la totalidad del importe adeudado, en cuyo caso tendrás que pagar este remanente.
  • Desahucio: si no te has ido voluntariamente de la vivienda, se iniciará un proceso de desahucio, dado que ya no serás el propietario legal y no tendrás derecho a vivir allí.

Por tanto, una vez se ejecuta la subasta el efecto es irreversible, salvo contadas excepciones, por lo que es fundamental actuar antes de que esta se celebre, explorando las diversas alternativas mencionadas.

Después de la subasta, ¿cuánto tarda el desahucio?

Tras adjudicarse el inmueble a su nuevo propietario, este puede iniciar el procedimiento de desahucio, pero no tiene lugar de forma inmediata. De hecho, el desahucio suele tardar varios meses en llevarse a cabo, dependiendo de la rapidez del juzgado en cuestión y de si el ocupante presenta algún recurso.

Si no se presentan alegaciones ni recursos, el lanzamiento judicial puede ejecutarse en unas pocas semanas. Sin embargo, en muchos casos el proceso se prolonga durante unos cuantos meses, pudiendo incluso llegar a suspenderse por motivos de vulnerabilidad.

 

después de la subasta que viene

Dudas frecuentes sobre las subastas de viviendas

Para concluir, vamos a resolver varias de las cuestiones más habituales que surgen alrededor del tema de las subastas de inmuebles.

¿Si me embargan la casa tengo que seguir pagando?

Depende de si la deuda queda cubierta con la venta. Si la subasta cubre totalmente la cantidad adeudada, ya no estarás obligado a pagar; no obstante, si este importe no cubre por completo la deuda, seguirás siendo responsable del remanente pendiente y tendrás que abonarlo.

¿Quién paga las cargas en una subasta?

Al adjudicar una vivienda en una subasta, no todas las cargas vinculadas al inmueble desaparecen, sino que algunas las asume el comprador y otras pueden seguir afectando al antiguo propietario. Las principales son:

  • Cargas anteriores al embargo: que pueden incluir hipotecas, usufructos o servidumbres registradas antes de que se iniciara la subasta. Estas sí deben ser asumidas por el comprador, ya que permanecen vigentes junto con la propiedad.
  • Cargas posteriores al inicio de la subasta: que normalmente quedan canceladas con la adjudicación y no afectan al comprador ni al antiguo propietario.
  • Cargas preferentes: algunas obligaciones, como el IBI atrasado o cuotas impagadas de la comunidad de vecinos, pueden exigirse al comprador aunque se generan tras la anotación de embargo.

En cualquier caso, para evitar sorpresas conviene consultar si el piso tiene cargas o deudas que puedan afectar al nuevo propietario.

¿Qué pasa si la subasta no cubre la deuda?

En caso de que el dinero obtenido en la subasta no alcance la totalidad de la deuda, el propietario seguirá siendo responsable del saldo restante, de forma que tendrá que seguir pagando al banco o entidad acreedora hasta saldar la correspondiente deuda.

¿Cuánto tiempo tengo antes de que mi casa salga a subasta?

Si te preguntas cuánto tarda una subasta judicial, debes saber que el tiempo varía en función del tipo de procedimiento y la rapidez del juzgado u organismo en cuestión. 

Por norma general, pueden pasar entre 6 y 18 meses desde que se inicia el proceso hasta que tiene lugar la subasta, pudiendo el propietario saldar su deuda en este periodo. Una vez la orden de subasta es firme, el proceso avanza de forma bastante rápida.

CEO at  – Web

Soy Alejandro Melero García, CEO de Compramos Tu Piso Ya. Aquí comparto consejos y claves para vender un piso con seguridad cuando necesitas liquidez: qué revisar, cómo evitar errores y cómo hacer que el proceso sea más sencillo, transparente y sin vueltas.

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